EL CORAJE DE MISS REDFIELD, de Ana Cañil. Puntuación: 5/5
Quizás una de las novelas más bonitas y que más he recomendado en mi vida haya sido Si a los tres años no he vuelto, de la periodista madrileña Ana R. Cañil, que transcurría en el Madrid de 1939 donde Jimena Bartolomé, recién casada, es encerrada en la cárcel de mujeres de Ventas, dirigida por María Topete cuyo único objetivo era arrebatar a los hijos de las prisioneras para darlos en adopción o internarlos en seminarios y conventos.
Pero
no he sabido hasta hace poco que en 2012, justo el año siguiente, publicó su
segunda novela, El coraje de Miss Redfield, una novela histórica de
ficción en la que se entremezclan hechos y personajes reales.
Es
un libro ambientado en los primeros años de la década de los sesenta en Madrid
y dedicado a la figura de las nannys inglesas, esas mujeres formadas en
el prestigioso Norland College para educar a los hijos de la
aristocracia europea, como antes habían hecho las madamemoiselles francesas
y las fraulëin alemanas, renunciando a formar una familia y a tener hijos
propios.
A
ellas pertenece la protagonista de esta novela, Elsa Redfield, que vivió la
ocupación nazi en la isla de Jersey, junto a Beryl Hibbs, su vecina y novia de
su hermano, y también nanny de Beryl Adams.
Estas
primeras páginas de la historia me resultaron un poco confusas, pero muy pronto
conocemos que Elsa, siguiendo las indicaciones de Beryl, ha acabado sus
estudios en el prestigioso Norland College y ha obtenido trabajo,
primero en Munich y luego en París.
El
18 de enero de 1962, con 28 años, aterriza en Madrid contratada por la duquesa
viuda de Peñalara, doña Lily, que reside en el palacio de Cerroalto, para
hacerse cargo de la educación del más pequeño de sus nietos, Jaime.
Allí
llega Elsa con su estricta moral, sus rígidas costumbres inglesas y su recta
educación de nanny, por recomendación de Beryl Hibbs que es la nannísima
de España, pues está al cargo de la educación de los nietos de Franco. Y en
su maleta porta un valioso anillo de brillantes, con una historia de sangre
detrás, que le ha entregado Beryl Adams en su lecho de muerte.
La
novela se estructura en dos partes. La primera transcurre en Madrid, donde Elsa
debe acostumbrarse a la vida de la atípica familia Peñalara y a convivir con los
secretos del pasado que esta esconde. Pero también a adaptarse a las costumbres
propias de la idiosincrasia y el carácter español, en las antípodas de la
educación recibida por Miss Redfield.
La
amistad que irá forjando poco a poco con doña Lily, su hijo Manuel, su ahijado
Alejo y el servicio de la casa (Basi, la cocinera; Genia, la doncella y su
marido Aurelio, el chófer; y Rosa, la segunda doncella) obrarán en ella una
profunda transformación. Y, sobre todo, la llevará a iniciar una bonita historia
de amor, precisamente, con Alejo Campos de Sola, conde de Gandarilla, a quien
todos conocen en Madrid como el Conde Rojo, por sus ideales comunistas, su
carácter rebelde y el reniego de su familia aristocrática y de su título
nobiliario.
Pero
Elsa también mantiene relaciones con las otras nannies que trabajan en
las casas nobles de Madrid: miss Hibbs, con la familia Martínez Bordiu; miss
Bobby, con los hijos de los duques de Alba; miss Scott, con la familia Urquijo;
o miss McHuge, con la familia March, con las que se reúne en el Club Puerta de
Hierro.
Esta
ambivalencia de culturas y principios ocasiona en nuestra protagonista una lucha
interior entres sus dos yo: Elsa, pasional, afectiva y enamoradiza; y Miss
Redfield, austera, recta y dedicada por entero a su trabajo. Quizás los
diálogos entre las dos personalidades que habitan un mismo ser sean uno de los
elementos más atractivos de la historia.
Importante
también destacar el contexto político del momento, que coincide con las íntrigas
por la sucesión en el poder y el anhelo de un deseo de cambio de régimen con la
vuelta a la monarquía, que para unos debería recaer en don Juan y para otros en
su hijo don Juan Carlos. Por eso en las páginas de esta novela aparecen hechos
como la boda de don Juan Carlos y Sofía en Atenas o el conocido como
Contubernio de Múnich.
Otro
hecho histórico que funciona como eje conductor de la novela son los cuatro asesinatos
perpretados por un personaje real, José María Jarabo Pérez-Morris, el Jarabo,
en el que se vieron involucradas damas de alta nobleza madrileña y que en el
libro guarda relación con el famoso anillo que Elsa trae de Lyon. Este
siniestro personaje, amante de la vida de lujo y de la vida marbellí que
entonces empezaba a despuntar, terminó muriendo condenado a la pena de garrote
vil.
En
fin, un magnífico retrato de la sociedad de la época que dice mucho en favor de
la labor de documentación de la autora.
La
segunda parte de la novela transcurre, sin embargo, en Cantabria, en la Casa
de la Ánimas, propiedad de doña Lily, ubicada en el municipio de Val de San
Vicente, donde se desarrolla la historia de amor de Elsa y Alejo y donde el
lector tiene oportunidad de conocer a Marta, la esposa argentina de Manuel, con
la que además de Jaime, tiene otra dos hijas, Vera y Beatriz. Marta, una odiosa
madre y esposa huyó a su tierra tras el nacimiento de su tercer hijo, pero
reaparece en el momento menos idóneo para complicar la vida de la familia
Peñalara.
Termino
ya la reseña más larga que he escrito hasta ahora, de forma merecida porque la
novela es muy entretenida, ágil en su lectura y bien escrita. Tan solo una
objeción: en mi opinión, la autora, para no caer en los tópicos de una novela
rosa, precipita el final que me ha resultado desconcertante e inesperado.
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