POR SI UN DÍA VOLVEMOS, de María Dueñas. Puntuación: 4/5
Por si un día volvemos es la sexta novela de María Dueñas y las he leído todas: El tiempo entre costuras, Misión olvido (la que menos me ha gustado), La templanza, Las hijas del capitán y Sira, porque es otra escritora que me gusta mucho.
Como las anteriores, se
trata de una novela de ficción histórica ambientada en los últimos años del dominio
colonial francés en Argelia, que se convierte en una lección de historia para
muchos lectores desconocedores de esta parte de la historia. Curioso que
comparte con su novela más afamada, El
tiempo entre costuras, la ambientación en el Africa colonial y su
protagonismo femenino.
La novela arranca en 1927
cuando un joven de vida miserable huye desde El Puntarrón (Murcia) a Orán, tras
asesinar a su violador, bajo la falsa identidad de Cecilia Belmonte.
Allí descubre que está embarazada y, como otros
miles de españoles que huyen del hambre, encuentra trabajo como temporera en
una plantación de tabaco, luego como lavandera y, tras el nacimiento de su hija
Marie, como ama de cría en la casa de un ingeniero del ferrocarril.
Más tarde se coloca como
cigarrera en la fábrica Bastos, pero la comisión de un robo la termina
amarrando a un matrimonio forzado con un hombre despreciable, el señor Lagarde,
del que logra separarse pasados los años.
La segunda parte de la
novela comienza en 1939 y el amor llamará a su puerta varias veces: Rafael, un
albañil que había sido su primer amor; Ricardo Salazar, un exiliado huido de un
campo de concentración; Alan Myers, un médico milita norteamericano; y, finalmente,
Pierre Aubert, que se convertirá en su segundo marido.
Durante estos años Cecilia
consigue prosperar y de un negocio clandestino de venta de jabón pasa a
convertirse en una empresaria de éxito con la creación de la fábrica Savon de l’Oranie, gracias a la ayuda
del judío Eliah Azoulay. No podemos olvidar que durante estos años y como telón
de fondo tenemos la guerra civil y la II Guerra Mundial. Es precisamente la Operación
Torch, de 1942, la gran invasión anglo-americana de los puertos franceses de
las costas africanas, la que logró la liberación del dominio nazi.
Finalmente, la historia nos traslada
a la lucha por la independencia frente a la metrópolis que comienzó en 1954 y
culminó en 1962. En este período la autora nos habla de los pieds-noris (pies negros), que eran los
ciudadanos de origen europeo –principalmente franceses, pero también españoles,
italianos y malteses- que nacieron o vivieron en la Argelia colonial desde 1830
hasta su independencia.
En fin, tres décadas para
una novela descarnada y cruda que recoge lo mejor y lo peor del ser humano en
la vida de una mujer valiente que huye en busca de un futuro mejor pero se
enfrenta a numerosas penalidades. Una novela escrita con rigor documental y con
una perfecta ambientación de la época en la que el lector puede percibir los aromas
del puerto y del zoco y que, estoy segura, os va a gustar mucho.
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